La exposición solar sigue siendo una fuente natural de vitamina D. Sin embargo, factores como trabajo indoor, protector solar, época del año, edad y estilo de vida pueden influir significativamente en sus niveles.
Además, hoy existe un creciente interés en mantener niveles óptimos de vitamina D como parte de una rutina integral de bienestar, más allá de simplemente evitar niveles bajos.
Por eso muchas personas eligen incorporar vitamina D3 diariamente, incluso viviendo en lugares soleados o teniendo exposición ocasional al sol.